Situado en el llano del río Sarno, entre las áreas urbanas de Nápoles y Salerno y entre las cadenas de los Montes Lattari y de los Montes Picentini, hay el territorio “Agro Nocerino Sarnese”.
Angri, Scafati, S. Marzano sul Sarno y San Valentino Torio se extienden en el lado oeste del llano del Sarno; Nocera Inferiore, Nocera Superiore, Pagani y S. Egidio del Monte Albino se extienden por la faja de los Montes Lattari; Castel San Giorgio y Roccapiemonte se desarrollan por los valles de confín a Norte este; por fin Sarno se recosta a las laderas de los Picentini.
Los volcanes, presentes en los territorios cercanos, y los manantiales de aguas minerales han condicionado el terreno, haciéndolo particularmente fértil y rentable. La agricultura es, en efecto, el principal recurso económico del pueblo, que se jacta el cultivo de productos únicos en todo el mundo, como el Tomate “San Marzano DOP”.
Además, gracias a la creación de redes de canalización por las aguas del río Sarno, a obra de los Borbones, también ha tenido un incremento de las actividades industriales en el sector textil y de la elaboración del cáñamo.
El antiguo origen del territorio ha llevado a la luz antiquísimos restos, de que puede jactarse el área arqueológica de Nuceria Alfaterna, ciudad que compitió con Pompeya por importancia.

La cadena montañosa de los Picentini está situada a caballo de las provincias de Avelino y Salerno, caracterizada por la extensión forestal más amplia de todo el Sur. De los Montes Picentini hacen parte: Acerno, Castiglione dei Genovesi, Giffoni Sei Casali, Giffoni Valle Piana, Olevano Sul Tusciano, Montecorvino Rovella, Montecorvino Pugliano, San Cipriano Picentino y San Mango Piemonte, que han dado origen a la Comunidad Montana del 1995.
El territorio de la Comunidad Montana, definida el "tanque de agua potable" del Sur de Italia, es atravesado por dos ríos: el Picentino y el Tusciano, de cuyos beben vastas zonas de Campania, de Apulia y de Basilicata.
No faltan vastas áreas pradosas, utilizadas por los habitantes para hacer pastorear el rebaño y las manadas, de cuya ganadera deriva el principal provecho económico.
Entre los productos típicos, se pueden gustar: la mozarela de búfala, el “caciocavallo” y el queso de oveja, sin olvidar las famosas castañas de Montella y las avellanas de Giffoni.
Los Montes Picentini no son pobres en historia, monumentos y de sugestivos burgos históricos, además, es posible hacerse fascinar por admirables valles y sugestivas grutas, formadas gracias a la acción de las aguas de filtración.
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